20301Artíiculo escrito por Miguel A. Parra en: “Almería 24 horas”

Lenta y silenciosamente el racismo sigue extendiéndose por Europa, como una mancha de aceite que ensucia todo lo que toca a su paso, una mancha empujada y ensanchada por una crisis económica que desde su inicio siempre se ha empeñado en culpabilizar a los más débiles de su existencia. El racismo poco a poco va logrando penetrar en las instituciones a través de distintos partidos regidos por supuestos ideólogos que recogen en su mayoría las más escalofriantes doctrinas del mismísimo Adolf Hitler, como es el caso de Amanecer Dorado en Grecia, Frente Nacional en Francia, Partido de la Gran Rumanía, el FPO austriaco, el Ataka búlgaro, el Partido por la Independencia de Reino Unido, los italianos de la Alternativa Social, o el Vlaams Belang belga. Además vemos como el racismo y la intolerancia se adentran también en partidos que supuestamente deberían de rechazar este tipo de conductas como es el caso, entre otros muchos, del Partido Socialista francés o el Partido Popular en España.

Realmente lo preocupante no es la existencia de estos partidos, lo verdaderamente preocupante es que somos los ciudadanos europeos los que nos estamos dejando seducir poco apoco por estas ideologías fascistas, racistas e intolerantes que nos hablan de crear un orden nuevo en el que nosotros seremos los elegidos, una sociedad que nos otorgue privilegios con respecto a otras “razas” o etnias, estas corrientes ideológicas transmiten a los ciudadanos la idea de que al fin recibirán lo que les corresponde en una sociedad ordenada e ideal y que los culpables de sus desdichas son los extranjeros que deben ser expulsados para establecer el nuevo orden.

Los partidos “tradicionales” europeos tutelados en su mayoría por políticos egocéntricos, inconscientes y corruptos solo preocupados de mantener su estatus, en lugar de ver un problema en esto, ven una oportunidad de captar nuevos votos y modifican sin escrúpulos su discurso para adaptarlo a estas ideologías, algo que aparentemente les funciona como podemos observar en Francia donde un ministro xenófobo recibe mayor aprobación por parte de los ciudadanos que el propio presidente del País.

Aquí en España, muchos aún estamos esperando que el PP censure las exhibiciones fascistas que se están produciendo por parte de militantes y simpatizantes de su partido y que el PSOE recrimine a su homólogo francés por adentrarse hacia la xenofobia imitando el proceder del genocida partido Nazi.

Leonarda Dibrani y los “Angeles Rubios”

El caso en Francia de una niña de etnia gitana que ha sido expulsada, aún cuando llevaba cuatro años adaptada y escolarizada en el país pero que es hija de unos “sin papeles”, ha ocupado las portadas de todos los medios durante estos últimos días, ha avergonzado a buena parte del país y provocado que el gobierno reciba innumerables reproches por esta acción, de hecho y para limpiar un poco su imagen el presidente francés François Hollande en una maquiavélica estratagema permite a Leonarda volver, pero para hacerlo ella debe abandonar a su familia.

Estas expulsiones brutales y racistas que nunca han distinguido a niños de ancianos ni de adultos llevan ya muchos años produciéndose en Francia aunque los medios parecen mirar hacia otro lado. Muchos ciudadanos europeos que empiezan a ver el racismo como algo habitual, que se está instalando en sus vidas, sin embargo, no han visto esta expulsión con buenos ojos e incluso les ha hecho sentirse mal consigo mismos y con su propio país. Para poder volver a sentirse bien necesitaban una justificación, pensarían “si Leonarda es buena, el mal debe de estar en su raza”. A estas mentes fustigadas por su conciencia les ha venido “como caídas del cielo” la aparición de las llamadas “Ángeles Rubios”, unas niñas de aspecto nórdico supuestamente raptadas por gitanos para ejercer la mendicidad como esclavas. Una en Grecia y ahora otra en Irlanda, por el momento, pero seguro que aparecerán más casos y la opinión pública tendrá una excusa para seguir temiendo, odiando y expulsando a los gitanos, porque los medios de comunicación han tapado la noticia de Leonarda Dibrani con estas niñas secuestradas que casualmente han aparecido en el mejor momento para explicar a los ciudadanos europeos que “los gitanos” secuestran niños payos y así justificar cualquier acción que se haga contra esta etnia.

Ahora a Leonarda Dibrani ya solo la sacan en los medios para decir que su madre ha sido agredida en una “reyerta” de familias gitanas, porque en los medios de comunicación cuando los gitanos se pelean no se llama pelea o disputa, se llama reyerta que suena más tópico y más aún si lo hacen entre familias.

Cada vez que veo este tipo de noticias pienso que Europa camina muy peligrosamente hacia un abismo frío y oscuro como el que ya quiso acabar con la igualdad y diversidad de la humanidad hace menos de cien años, de hecho, si miramos la historia, los gitanos siempre estuvieron en el punto de mira de sociedades racistas y violentas como los Nazis, incluso en los campos de concentración el alimento que recibían era aún peor que el del resto de prisioneros y los carceleros encontraban un placer especial en golpearles y azotarles, al punto de que algunos prisioneros no gitanos intentaron ayudar y esconder a los gitanos.

Este verano un diputado francés Gilles Bourdouleix, también alcalde de Cholet dijo “Quizá Hitler no mató suficientes gitanos”, da la impresión, viendo los acontecimientos que se van sucediendo en Europa desde el comienzo de la crisis, de que algunos quieren terminar el trabajo.