Mi abuelo se llamaba Antonio Parra Ortega, era jornalero  y fue sacado de su casa cuando contaba con 34 años. Quedaron solos mi abuela embarazada y dos hijos pequeños. Mi madre Antonia Parra, nació dos meses después de su asesinato. Desde siempre supe lo que le había pasado a mi abuelo y mi familia.

Corría el año 2000 cuando localicé un artículo periodístico  que me llamó la atención . Relataba la localización de una fosa en el Bierzo y la exhumación de los cuerpos allí arrojados. Enseguida se lo llevé a mi madre que después de leerlo decidió que ella debía hacer lo mismo por su padre. Durante varios años solicitó a nuestro ayuntamiento que se localizarán los restos de mi abuelo, no obtuvo respuesta en años. En este camino se acompañó de un joven profesor e investigador llamado Javier Gavira. Mi madre desconocía que estaba escribiendo un libro sobre la historia oculta del pueblo. Mi madre casi lo adoptó como hijo, lo acompañaba a entrevistar a familiares que previamente ella había localizado. Su memoria era una fuente muy valiosa para Javier y su desenvoltura yendo de casa en casa los hizo inseparables.

En el año 2004 mi madre y yo asistimos a una reunión de la AMHyJA. Allí conocimos a Emilio Silva con el que hasta hoy mantenemos una entrañable amistad. Emilio relata en sus libros y artículos una anécdota de mi madre a la que, me consta, profesa un cariño especial que es correspondido por Antonia.

Han pasado muchos años durante los cuales hemos constituido una asociación de familiares con el objetivo de recuperar los restos de nuestros asesinados y darles digna sepultura. Hemos celebrado anualmente unas jornadas de divulgación  muy reconocidas por su continuidad, pese a todas las trabas que conllevan su preparación, por la seriedad y calidad de nuestros ponentes y sobre todo por lo que significan como punto de encuentro de descendientes de marche aros represalia dos que nos visitan desde varios puntos del país.

Mi madre es gran admiradora suya, creo que también lo adoptaría metafóricamente. Ella ha participado en varios homenajes que se le han ofrecido a usted, además de los que ella misma a título personal le ha rendido en cualquier acto en los que ha estado presente, pero se ha quedado un poco triste de no haber podido conocerlo. En la ocasión que fuimos a Aguilar de la Frontera, ella se quedó más conforme pues pudo abrazar a su esposa al entregarle el premio ” José María León “.

Durante 11 jornadas de divulgación , la coordinación ha sido llevada a cabo por Javier Gavira; incluso los últimos 5 años se llevaron a cabo pese a que se encontraba enfermo. Tenía un equipo entregado al cien por cien con el trabajo y con la finalidad de las mismas . Este verano, Javier nos dejó huérfanos. Los que comenzamos este proyecto tenemos que continuar con el trabajo y seguir organizando estas jornadas; por mi abuelo, por el resto de abuelos, padres, tíos y demás familiares que confían en nuestro hacer y porque es necesario y de Justicia.

En el año 2008 mi madre soñó que por fin se iba a hacer justicia “.. Garzón lo intentó pero no le dejaron..” No pudo ser, pero a ella se le llena la boca diciendo que sólo usted les hizo caso. Hoy, mi abuelo forma parte de la causa que instruye la jueza María Servini, para mí madre fue algo muy grande poder declarar ante la jueza.

Ana Ribas Parra.

PARA SABER MÁS: dimemarchena.blogspot.com.es